Forjador de Reyes

02x15. Muchas cosas

15 a 25 de Rova de 4708 AR

Tras capturar al espía Grigori y sonsacarle información, el Consejo finalmente decide ajusticiarlo para evitar problemas mayores, cosa que Raúl lleva a cabo con satisfacción.

A continuación los héroes se dirigen de nuevo a la isla de los hombres lagarto, para encontrarse con que ha sido destruida por trolls y sus habitantes masacrados. Precisamente dos de estos monstruos estaban en la isla, y los héroes acaban con ellos. El último hombre-lagarto se queda a practicar ritos funerarios a sus congéneres caídos. Mientras, Thorem intenta contactar con el espíritu de unos de los trolls abatidos, pero la revelación que recibe es mucho peor para el joven clérigo: el espíritu le comunica lo descontento que Gorum está con él, ya que no lucha en primera línea como debe y le tacha de cobarde. Thorem, que ya sufría de cierta crisis de fe, arroja su símbolo de Gorum y su espada y rechaza a su dios, perdiendo de forma inmediata el favor de éste.

Los héroes siguen su exploración y, mientras navegan el río, son atacados por unos boggards. Los hombres sapo a punto están de hundir la barca, pero al final son repelidos.

Los héroes vuelven a Thalion, siendo atacados por una wyverna por el camino, que despachan sin mucho problema. Al llegar, se topan con otro problema: Vektor, el mentor de Thorem dice haber sido advertido de su apostasía por Gorum, y le reta a duelo. La lucha pinta mal para Thorem, y al final sus amigos intervienen y reducen al clérigo. Éste emplaza a Thorem a un duelo de verdad en un mes, cosa que el ex-clérigo acepta.

Descansan unos días en la ciudad y, como la Fiesta de la Cosecha está a punto de comenzar, dedican dinero y esfuerzos en preparar una gran fiesta para el pueblo. Ciertamente la fiesta es un éxito, hay comida y bebida en abundancia para todos, juegos y competiciones para los más osados, un espectáculo pirotécnico de alto nivel y música y diversión. Thorem inicia conversaciones con el clérigo de Erastil, Jhod Kavken, para ingresar en el culto del Viejo Tuerto.

Tras unos días de descanso, los héroes deciden investigar unos rumores sobre problemas en una granja cercana. Efectivamente, los campos están arruinados y los trabajadores desesperados porque ven peligrar sus vidas de cara al invierno. Investigando, los héroes son llamados por Corax y sus leñadores, preocupados porque varios de sus hombres están enfermando de takadea, un mal que los debilita y vuelve ciegos. Los héroes peinan la zona y llegan a la conclusión de que la enfermedad es mágica y de que un cambiaformas puede ser el responsable. Zorg recuerda que el padre del rey ciervo, el repulsivo druida, podría ser el responsables, y le tienen una celada.

Esa noche, el druida vuelve en forma de gato montes a acechar a los leñadores, pero los héroes le sorprenden y atacan. La lucha es dura, pero al final Raúl apresa al druida transformado en elemental de aire, y consiguen abatirlo.

Con la amenaza sobre campos y leñadores eliminada, los héroes vuelven a Thalion, sólo para ser advertidos de un problema: un embajador de Restov pone en tela de juicio la actuación del gobierno de Avalon, ya que no está protegiendo los caminos. Unos trolls están emboscando comerciantes y viajeros de Brevoy, y eso no lo pueden tolerar: Avalon debe hacer algo.

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02x14. Visitas a viejos amigos

11 a 15 de Rova de 4708 AR

Aunque los planes iniciales de los héroes de Avalon eran dirigirse hacia la fortaleza de los hombres lagarto, éstos se ven frustrados cuando el saurio al que han capturado enferma repentinamente. Mientras Thorem se queda para tratarlo, Zorg, Cal y Raúl aprovechan para explorar los alrededores.

Yendo hacia los bosques y siguiendo varias indicaciones previas, los héroes van a buscar a un ermitaño loco, amante de los gatos según su hermano el ermitaño Bokken, que parece ser responsable del ataque a varias personas. Es el loco el que encuentra a los héroes, pero su emboscada es detectada y es derrotado con facilidad, a pesar de la ayuda de su mascota, un enorme puma. Entre sus efectos personales encuentran un relicario con la imagen de una mujer joven, desconocida para ellos, y un extraño mapa casi ilegible que parece indicar la situación de un tesoro.

Tras esto, los héroes se dirigen a coger setas de cabeza de cascabel para la bruja del pantano, Bedlame. La bruja se queda algo más calmada tras el presente, y les comenta que hay presencia de trols en los bosques del sur.

Abandonando el pantano, los héroes parten al norte hasta la choza del ermitaño Bokken. Éste queda muy contento al ver la cabeza cortada de su hermano loco, y lo agradece con una caja de pociones. Bueno, la mitad resultan ser agua o vino rancio, pero hay tres que sí son de verdad mágicas.

Volviendo al sur, los héroes se topan con dos trols que les tienden una emboscada. Los monstruos dicen servir al rey Hargulka, y sólo intentan robarles en un primero momento. Pero pronto la situación deviene en un combate a muerte, en el que los héroes logran imponerse a los monstruos. Sabiendo que hace falta sangre de trol para la cura que están preparando para el clérigo Harold, Zorg recoje la sangre de los monstruos y vuela a toda velocidad a la ciudad. Allí, entrega la sangre al clérigo de Gorum, Vektor, que enseguida se pone a trabajar en la cura.

Mientras los héroes se toman un descanso, son testigos de cómo una multitud en la plaza mayor se agolpa en torno a un hombre. Zorg lo reconoce: es Grigori, un candidato a tesorero de la nación de Avalon al que recharazon por mentiroso y porque estaba claro que tramaba algo malo. Grigori está agitando a la ciudadanía, criticando a los héroes y sus actividades. Tras una batalla dialéctica, el demagogo se retira, pero deja muy preocupados a los héroes, ya que parte de la población está prestando oídos a sus críticas.

Los héroes deciden capturar e interrogar a Grigori para evitar su influencia negativa en la población. Por la noche, con la ayuda de dos espías del grupo de inteligencia del Consejero Eclipse, Zorg se cuela en la habitación de Grigori y consigue atraparlo. Sacándolo por la ventana, lo tiran a un carromato conducido por Raúl y lo llevan a las mazmorras del castillo de Thalion. Tras interrogar al demagogo y encontrar entre sus cosas una carta dirigida por un tal “R. I.”, descubren que ha sido enviado por Irovetti, el Rey de Pitax, para desestabilizar la naciente nación de Avalon. Son noticias terribles, que además obligan a tomar una difícil decisión: ¿qué es lo mejor que se puede hacer?

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02x13: ¡Rescatamos al pequeño Tyg!

8 de Rova a 11 de Rova de 4708 AR

¡Hola compañeros! ¡Soy yo, el General Calaca! ¿Qué tal estáis? No, no podéis contestarme, esto es un papel. ¡Qué raros podéis ser a veces!

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Como recordaréis… porque fue hace unos días… estábamos de camino a la ciudad tras haber rescatado al pequeño Tyg de los Tannersen (¡pobre chico!) tras haber conquistado la aldea de los hombres lagarto a los que no había manera de convencer de que no se compieran a la gente (AG) y de los que nos acompañaban uno de los cautivos y varias de sus mujeres por asuntos que totalmente no vienen al caso, y como totalmente no vienen al caso los vamos a ignorar en esta crónica. Brrrrrrr. ¡Bueno! Cruzamos el río y emprendimos el camino, tras una pequeña discusión sobre cómo lo íbamos a hacer y sugerencias sobre el futuro, como poner unas herraduras mágicas a los caballos. Caballos flotadores… deberíamos pensárnoslo. Por supuesto yo, el Gran Calaca, no necesito nada de eso, pero se le llenan a uno todas las partes de agua, y el musgo tapa las cuencas, ¡y es en general muy desagradable de sentir! ¡Haced caso a este esqueleto!

Ah, y por el camino recibimos la visita de este tipo, otra vez:

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UGH. Nos interrumpió el descanso y tuvimos que huir. SIguió atormentando al chico Tyg. LE HABLÓ MAL DE MÍ. ¡En serio, es horrible! No le culpo a él, tenía mucho miedo, aunque en su momento me dolió un poco que pensara que era una amenaza… no sé qué tiene la gente con los esqueletos, deberían ser familiares con ellos… si ni siquiera Pharasma está en contra… ¡en fin! La gota que colmó el vaso llegó cuando estuvo a punto de matar al pobre chico, momento en el que todos dijimos ¡ya está bien! y emprendimos combate contra él, haciéndole huir con nuestros asombrosos poderes, incluída una buena ración de proyectiles de hueso por este vuestro seguro servidor. Gracias a los dones divinos de Thorem pudimos continuar el camino sin problemas y sin lamentar una tragedia. Creemos que no es un fantasma, sino algo que se puede hacer invisible y se ha hecho pasar por fantasma. ¡Sospechoso! ¡Muy sospechoso!

De camino también vimos un ciervo.

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Muy chulo.

Sin encontrarnos una vez más a la calavera, que parece que había huido de una vez a su lugar de origen sin decidir rastrearnos, pudimos devolver al niño a sus padres, que estaban muy agradecidos. No podían darnos mucho, y dijimos que tampoco lo necesitábamos, pero nos ofrecieron algo de comer y nos dijeron que hablarían bien de nosotros con la gente. Algo que parece que vendría bien, porque la gente estaba muy nerviosa con los hombres lagarto que habíamos traído; en serio, todos cerraban puertas y ventanas y se refugiaban en sus casas; no quiero decir que porque fuera inmediatamente después de que Zorg hablase fuera su culpa, pero…

Hum, no. Es totalmente su culpa. Otra vez. Pero al menos se portó en la entrevista con los padres… más o menos. Estoy pensando en pulir un hueso y darle en la cabeza cada vez que diga algo tan inconveniente. ¡Diplomático o no, no se puede ir por ahí haciendo sentir mal a la gente! Como sea… la gente estaba asustada y decían que cómo podían haber podido traer a monstruos allí, y dejándose llevar por el pánico llamaron a la guardia para que se encargase de ello, así que eso hice, preguntándome por qué no habían decidido decírmelo a mí directamente. Oh bueno, ¡seguro que no querían molestar a su general! ¡Qué gente tan atenta! ¡Pero no es molestia, en serio, es mi trabajo! Así que informé de lo que había pasado a la guardia y le sustituí en su puesto media hora para que se tomase un café, o algún otro tentempié nutritivo.

Tuvimos una pequeña discusión con la comitiva de Abadar y una reunión rápida del consejo donde explicamos todo lo que había pasado. Tras una pequeña disensión en el grupo consistente en que todos opinábamos una cosa y Zorg tenía otro horrible, horrible plan con demasiadas víctimas (¡este hombre tiene que replantearse su filosofía!), la conclusión fue que teníamos que ir y establecer relaciones diplomáticas. La mayoría pensamos que vamos-a-decir-que-hagan-esto-y-si-no-lo-hacen-hora-de-aplastar no es diplomacia, pero una vez más Zorg dijo que sí… y supongo que tiene razón, es un diplomático, ¿no? Tiene que saber de diplomacia. Me sentiría muy violento si resultase que es un experto acreditador de diplomas; ¡ese sería un incómodo equívoco!

En resumen… embarcamos con las lagartas apresadas y el superviviente con nosotros, y el viaje fue bastante tranquilo. Excepto que fuimos atacados por un wyvern y tuvimos que aplicarnos en el poco espacio del barco para poder organizarse. Tras una valiente, aunque innecesariamente arriesgada desde mi punto de vista maniobra, se derribó a la criatura, aunque el pobre murciélago de Zorg falleció por el veneno. ¡Espero que esta vez le
ponga un nombre más decente que Estuca 2! ¡Esos pobres, nobles animales fallecen por él y se merecen un buen nombre! Algo como, no sé, Noche Encarnada, Peluchón u Orejitas. ¡Puedes tomar ideas de las que ofrezco libremente! (^_^)

Y esto es todo lo que pasó, lo firma el Gran General y ahora Cronista Calaca
NYEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEH
HEH
Afectuosamente vuestro,
Cal

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02x12. Rescate

8 de Rova de 4708 AR.

Los héroes se lanzan hacia el fuerte de los hombres lagarto para salvar al pequeño Tyg Tannersenn. Thorem convoca un murciélago terrible que transporta al general Cal tras la empalizada del baluarte de los hombres lagarto, y Zorg montado en Stuka II vuela raudo tras él. Sin poder cruzar el río, Thorem y Raúl de Tronante esperan su oportunidad. El clérigo convoca a unos delfines celestiales para que los transporten por el agua pero, aunque el bárbaro consigue que un delfín le transporte con su extraordinaria afinidad con los animales, Thorem no lo consigue. Al final, el clérigo invoca el poder de su dios y logra ser transportado hacia el islote fortificado.

La lucha dentro del baluarte es dura, pero los héroes logran imponerse a los saurios. Incluso, tras una feroz pelea, logran derribar al jefe de los hombres lagarto, el rey Vesket, y rescatar al joven Tyg. Pero un extraño ser, que parece ser el espíritu de un viejo héroes hombre lagarto, les acosa: un globo de brillo purpúreo fosforescente en el que se dibuja la forma de una calavera de hombre lagarto. El extraño ser parece poder hacerse invisible a voluntad y tiene malévolas intenciones. Es capaz de proyectar descargas eléctricas dolorosas y parece disfrutar aterrorizando al pobre niño.

Llevando con ellos los tesoros que guardaban los hombres lagarto, uno de estos prisionero y al niño Tyg, los héroes abandonan el islote fortificado. Con Cal van también tres hembras, el harén del rey, que le consideran tras la muerte de Vesket su nuevo señor.

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02x11. Un verano ¿tranquilo?

3 de Arodus a 8 de Rova de 4708 AR.

Los héroes vuelven a Thalion a recuperar fuerzas y atender sus asuntos particulares durante varias semanas. En ese tiempo, queda claro que Morpork y Kundal han sido liberados de la maldición de la licantropía. El antiguo general Morpork decide partir en su búsqueda personal de su tribu perdida, y el Consejo de Avalon juzga al bárbaro Kundal encontrándolo culpable de encubrir los crímenes que cometió como hombre-lobo. La sentencia es de 10 años de trabajos forzados.

La nación de Avalon crece y prospera, aunque queda poco dinero en el tesoro nacional. Afortunadamente, la construcción de un aserradero, y una cantera contribuyen a aumentar los ingresos de la nación. Avalon empieza a ser reconocido en otros territorios, y recibe un número creciente de visitantes de otras naciones.

A instancias de los héroes, el Consejo decide que la mejor forma de gobernar la nación es convertirla en una república. La República de Avalon se constituye oficialmente el 1 de Rova, aunque todavía queda por debatir en qué forma se canalizará la elección de los representantes de la ciudadanía.

Ya en el mes de Rova, y con el otoño acercándose, los héroes deciden investigar el caso de Tig Tannersenn, un niño de 7 años que ha desaparecido hace unos días. El chaval parece bastante travieso, pero en este caso descubren que ha sido secuestrado por hombres lagarto. Siguiendo las huellas de éstos, los héroes encuentran un islote fortificado con una empalizada de madera en la desembocadura del río Lodagua. Zorg hace un reconocimiento aéreo y ve seis construcciones bajas de barro y varios hombres lagarto entrar y salir de las mismas. Mientras los héroes discuten la acción a seguir, oyen un grito infantil de terror. Sin más dilación, se lanzan hacia el fuerte. ¡Hay que salvar al niño!

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02x10. Brujas y tortugas

21 de Erastus a 2 de Arodus de 4708 AR.

Los héroes, tras derrotar el tendriculos, recuperan de los alrededores de la poza burbujeante unos cabezas de cascabel, unos peculiares hongos gigantes que suenan como maracas al moverlos el viento. Mientras hacen esto, una criatura esquelética aparece y, haciendo gestos amistosos, se dirige hacia ellos.

Se trata de Calaca, “Cal”, un argón, una extraña raza de criaturas medio nomuertas, medio faéricas. Cal tiene un puesto importante en la guardia de la ciudad y ha partido en busca de los héroes por si necesitaban ayuda.

Los héroes pasan cerca de la isla de Candlemere, divisando las ruinas de una antigua torre entre la desolación del islote, y acaban con un oso-lechuza que les ataca a media noche. Al día siguiente, explorando una zona pantanosa divisan una choza en medio del pantano, rodeada de una verja de madera. Un pequeño huerto crece alrededor de la casa, en el cual un espantapájaros un tanto siniestro cuelga de un poste. Cuando los héroes pasan la verja y se acercan a la choza, el espantapájaros se anima y les ataca. Aunque la criatura es aterradora y siniestra, los héroes la destruyen y entran a explorar la cabaña. Consta de una pequeña habitación recogida y relativamente limpia, con multitud de botellitas y hierbas secas cubriendo las paredes y colgando del techo. No hay nadie.

Las héroes deciden buscar al propietario de la cabaña, un tanto avergonzados de haber allanado su morada. Acaban encontrándolo: una mujer anciana y decrépita, aparentemente humana pero con la piel de un tono verdoso enfermizo y una voz cascada por la edad. Dice llamarse Beldame, y pide a los héroes una compensación de 6000 po por la destrucción de su espantapájaros. Es una cantidad excesiva para los fondos de los héroes, pero finalmente llegan a un acuerdo por el que le dan en pago los hongos cabeza de cascabel, la piel del oso-lechuza y la pócima de colmillo mágico. Y una promesa: que la nueva nación de Avalon no ocupará este territorio. A todo esto, con parte de la negociación sin la intervención del Diplomático de Avalon, el consejero Zorg, que tras ciertos comentarios poco delicados es embrujado por Beldame y privado del habla.

Tras dejar a la anciana, los héroes vuelven a Thalion para, con la ayuda del mentor de Thorem, levantar la maldición de la licantropía del bárbaro Kundal y Morpork. Tras dos días de invocar el poder de Gorum, el clérigo levanta la maldición a ambos, a un coste elevado del que Thorem decide hacerse cargo. Mientras, el Consejo nombra General de Avalon a Cal.

Los héroes parten de nuevo a por la terrible tortuga que amenaza los pescadores del Lago del Colmillo. A pesar de las objeciones de Raúl, Cal invoca un caballo mágico para hacer salir a la criatura de la poza donde descansa, y Thorem convoca a unos delfines celestiales para que la exploren. El resultado: un delfín partido en dos y el caballo con el cuello partido por las mandíbulas de la gran tortuga. Los héroes se lanzan a atacarla y, aunque su duro caparazón la hace un enemigo difícil de abatir, y sus duras mandíbulas a punto están de partirle los huesos a Raúl de Tronante, el monstruo es finalmente abatido por el bárbaro y Cal.

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02x09 Alrededor del lago

16 al 21 de Erastus de 4708 AR

Los héroes traen de vuelta a Raul de Tronante en la Fosa de Lázaro que Fritz Kelber ha conseguido encontrar y dominar. Después, parten a explorar los alrededores del Lago del Colmillo.

Arven, el pescador al que han contratado para que les lleve en barca, les advierte de la presencia de una gigantesca y violenta tortuga en las inmediaciones. Los héroes buscan a la criatura, pero no logran verla, y acaban abandonando el lugar.

Más al sur, encuentran un pozo de barro burbujeante que emite vapores nocivos. Una horrible criatura, un tendriculos, ataca a los héroes, pero acaba siendo derrotada por estos.

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02x08. El ataque de los trolls

11 a 15 de Erastus de 4708 AR

Zorg, Thorem y Raúl continúan la exploración de las Tierras Robadas. Al norte de la mina encuentran una cabaña destartalada propiedad de Bokken, un humano de unos 50 años y bastante ido de la cabeza. La conversación es difícil, pero al final los héroes logran concluir que se trata de un ermitaño que quiere la cabeza de su hermano, un anciano aún más loco que él, amante de los gatos, y que mató a su madre. También parece que tiene cierta habilidad en la elaboración de pócimas, y regala a los héroes una de Colmillo mágico.

Continuando con la exploración, a la noche siguiente los héroes son despertados por un grupo de cinco enormes y beligerantes trolls. Haciendo caso omiso del peligro, los héroes se lanzan a por las criaturas, que resultan ser mucho más duras de lo que esperaban. Raúl hiere a uno de gravedad y decapita a otro en un solo y poderoso mandoble, pero es reducido a trizas por dos de los furibundos monstruos.

Ante el peligro, Thorem y Zorg deciden huir por un estrecho túnel que ralentiza a los grandes trolls, aunque se ven obligados a dejar atrás parte de su equipo y a su compañero caído. Finalmente logran dejar atrás a los trolls y vuelven a Thalion.

Allí, aprovechan para descansar y poner al día los asuntos de gobierno. El consejo de Avalon decide, ante la solicitud de Thorem, postergar el juicio al bárbaro licántropo, Kundal, a la espera de que el clérigo de Gorum pueda encontrar una cura a la maldición. Además, se acuerda la construcción de un gran castillo aprovechando las ruinas del fuerte del Rey Ciervo, un molino, una granja, una mina de oro y dos carreteras.

Los puestos administrativos se modifican ante la ausencia de Shiro y Nelly: Thorem pasa a ser Consejero y Nikola Orlovsky el gobernante. Zorg es el nuevo Diplomático y Raúl el Ejecutor. Se le asigna al bárbaro semiorco un puesto ya que el mago Fritz Kelber anuncia una increíble noticia: existe cerca de Thalion un lugar muy especial, foco de energías mágicas, que, cuando las estrellas están correctamente alineadas, puede traer de vuelta a la vida a un difunto. Zorg y Thorem deciden revivir a su compañero caído, y esperan ansiosos a que llegue el momento propicio para ello.

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02x07 Sangre nueva

28 de Sarenrith a 10 de Erastus de 4708 AR

Los días del verano transcurren apacibles. Los héroes descubren que el bárbaro licántropo se llama Kundal, y fue infectado hace unos pocos meses tras ser atacado por unos lobos. Desde entonces en las noches de luna llena se transforma en hombre lobo, aunque no recuerda nada de lo que hace durante su trasformación. Kundal queda retenido en una celda hasta que se le juzgue y decida su destino.

Zorg pasa revista a un grupo variopinto de aventureros que vienen buscando trabajo a Avalon. Raúl de Tronante, un bárbaro semiorco de Brevoy; Rackham, inquisidor de Erastil; y Thorem Valdir, clérigo de Gorum. Tras comprobar que se trata de aventureros competentes, deciden salir a explorar los zonas cercanas a Thalion aún sin visitar.

A un día de camino de la ciudad, los héroes se detienen a pasar la noche al abrigo de una oquedad en una colina. A media noche, una criatura siniestra les ataca: un huargo sombrío. La cruel criatura maneja con soltura los poderes del miedo y la oscuridad, además de liderar una manada de tres huargos, y hiere de gravedad a Rackham. Pero pronto los huargos son eliminados por los esfuerzos combinados de Zorg, Rackham y Raúi, mientras el clérigo de Gorum se echa una siestecita.

Los héroes continúan explorando al norte de Thalion. Tras días de camino, el clérigo de Gorum descubre oro en un arroyo poco profundo. El agua mana de una cueva en la ladera de una montaña, presumiblemente la entrada a una mina de oro, pero unas huellas en la ribera del arroyo les indican que está habitada por una criatura feroz, un aurumvorax. Este ser devora metales preciosos y es muy territorial y peligroso. Los héroes, animados por Zorg, deciden entrar en la cueva para eliminar al monstruo y reclamar la mina de oro, pero la criatura ataca por sorpresa a Rackham, hiriéndolo gravemente. La lucha es realmente dura, ya que el aurumvorax es un enemigo feroz y resistente, y Rackham es despedazado por las garras y los colmillos del monstruo. Finalmente es abatido gracias a los esfuerzos conjuntos de los demás héroes.

Según Thorem, hay buenas vetas de oro en la cueva, pero esta riqueza ha sido obtenida con un precio muy elevado.

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02x06. Interludio: Ajuste de cuentas

Un día de verano del 4708 AR.

La dríada Tiressia dio, por enésima vez, una vuelta por el lindero del robledal. No era típico de su compañero Falchos el tardar tanto y, para colmo, tenía cierta extraña sensación, un presentimiento que la intranquilizaba. Si pudiera alejarse más de su árbol-corazón iría en busca de su querido Falchos pero eso, claro, no le era posible…

Súbitamente, oyó un sonido anodino pero que la paralizó de terror: una suave risa, tan dulce en apariencia como malévola de fondo. Y una suave y fría voz se escuchó entre los árboles: “Pequeña hada traicionera, ¿osaste pronunciar mi nombre delante de mortales? ¿Es que acaso creías que no te oiría, que no aprovecharía tu desliz para aparecer aquí?”

El terror se apoderó del corazón de Tiressia, para ser enseguida sustituido por el horror al ver una espeluznante imagen: arrojado por una gran fuerza, el cuerpo de Falchos aterrizó en el claro del bosque. Nada quedaba de su piel, extremidades y torso y espalda y cara eran una masa sanguinolenta de músculos despellejados. Eso la hizo gritar. Lo que la hizo aullar fue el
comprobar que, a pesar de lo ocurrido, su amado compañero se retorcía de dolor, aún vivo…

“Debería darte las gracias por permitirme una pequeña entrada, dríada. No es mucho, pero durará lo suficiente como para castigarte adecuadamente”. Tiressia notó como una poderosa fuerza invisible la levantaba por los aires, sujetándola por brazos y piernas. La fuerza aumentó y las extremidades de la dríada fueron arrancadas de cuajo, entre chorros de sangre blanca como la savia y alaridos. La dríada pensó que, al menos, la muerte le llegaría pronto. Se equivocaba.

Una figura femenina, de piel verde, se recortó entre los árboles. Con un roce y una palabra sanó las heridas de Tiressia, su cuerpo descuartizado forzado a seguir viviendo. La dríada pensó que sería imposible sufrir más dolor. Otro error. Una invocación a la tormenta en una lengua olvidada hizo caer un rayo sobre el árbol-corazón de la dríada, haciéndolo estallar en llamas, roto y ardiendo. Tiressia aulló como si le hubiera caído a ella, y siguió haciéndolo largo tiempo, mientras las llamas consumían el gran árbol y el bello robledal.

Cuando, mucho más tarde, no quedó nada más que troncos y cuerpos calcinados, la figura femenina lanzó un suspiro. “Ah… Hora de partir. Pero queda poco. Pronto, pronto volveré”.

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