Morpork

Domador de bestias reptiliano

Description:

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Bio:

Perteneciente a una raza emparentada con los kóbolds, pero físicamente más poderosos y con unas escamas muy gruesas, además de una coloración negra y amarilla que reflejaba su saliva venenosa que habitan las selvas de Mwangi, era parte de una cohorte de exploradores montados dedicados a buscar la gloria para su clan haciendo guerrillas contra las otras razas con las que luchaban por el territorio.
Su sociedad se dividía en tribus, pero todas ellas convivían en una gran ciudad que se separaba en barrios para cada una de las tribus, las cuales solían resolver sus conflictos en la plaza del pueblo de forma pacífica o en última instancia, con un duelo de campeones.
Estos jinetes acostumbraban a domar bestias cada vez más poderosas conforme ganaban experiencia en el campo de batalla y ascendían en rango, algunos de los cuales llegaban a domar los más fieros de los dinosaurios, además de ser habitualmente tramperos que se dedicaban a la caza mayor.
Un buen día apreció un ídolo en la plaza del pueblo sin que nadie supiera de dónde provenía. La estatua, que representaba lo que parecía un hombre pulpo alado sentado en un trono, no pudo ser movido de su sitio ni por la fuerza, ni por la magia, incluso los chamanes más poderosos de las tribus se desmayaban al intentar descubrir la naturaleza de semejante artefacto y al despertar, solían, catatónicamente, balbucear y gritar en un lenguaje incomprensible que parecía irradiar la misma locura a todo aquel que intentaba comprender dicho lenguaje mediante la magia u otros trucos. Pronto, la locura pareció extenderse por toda la ciudad y los locos empezaron a volverse violentos, masacrando a todo aquel que vieran sin discriminar, fuera enemigo o amante.
Sólo dos lograron escapar de la locura y se dirigieron en busca de la otra ciudad de su raza que sabían que existía o que al menos existió en algún punto de la historia, no sin antes acabar con todo loco que quedara por las calles e investigando en los archivos. Desafortunadamente, uno de ellos contrajo una enfermedad que le costó la vida y condenó a su compañero a viajar prácticamente sin rumbo en busca de un sitio que no sabría ubicar.
Cansado de no encontrar nada, volvió a la ciudad para revisar una última vez la biblioteca, para encontrarse que un incendio había arrasado gran parte de la ciudad con la biblioteca incluida. El universo parecía actuar en su contra, pero como no sabía lo que significaba rendirse, decidió cruzar el Mar Interior en busca de un reino al que servir en un cargo militar, intentado no mirar atrás a las continuas tragedias que sucumbió su persona y pueblo, y procurando de momento no pisar, hasta que se volviera lo suficientemente poderoso, un terreno que vio claramente como maldito, cuya maldición no quería padecer.
Así llegó a las Tierras Robadas, habiendo escuchado que algunas personas intentaban fundar un reino y estaban reclutando altos cargos, algunos de ellos marciales, para los que se vio más que capacitado.

Morpork

Forjador de Reyes rodiyor v_ark_nester